Cual es la norma mas importante

cumplo la norma para expresarte mi amor

más allá de lo poquito que pide la norma,  puedes amar con todo el corazón

25 de Octubre 2020
A+ A-

Fácilmente podemos sentirnos sumergidos en un mar de normas, que hay que cumplir en todos los aspectos de la vida. Normas de bioseguridad, normas para los carros, normas para el comercio. Normas de trabajo. Y cada día surgen más normas para regular la vida de la sociedad y hay que estar pendientes de conocerlas, de aplicarlas correctamente para evitar sanciones.

Por eso, también hoy nosotros le preguntamos a Jesús ¿cuál es la norma más importante? Y la respuesta de Jesús es: a la base de toda norma ha de estar la intención de poner en práctica el amor a Dios con todo el corazón y de amor al prójimo como a uno mismo.

Cumplo la norma para expresarte mi amor (Mateo 22, 34-40)

Fácilmente podemos sentirnos sumergidos en un mar de normas, que hay que cumplir en todos los aspectos de la vida. Normas de bioseguridad, normas para los carros, normas para el comercio. Normas de trabajo. Y cada día surgen más normas para regular la vida de la sociedad y hay que estar pendientes de conocerlas, de aplicarlas correctamente para evitar sanciones.

Por eso, también hoy nosotros le preguntamos a Jesús ¿cuál es la norma más importante? Y la respuesta de Jesús es: a la base de toda norma ha de estar la intención de poner en práctica el amor a Dios con todo el corazón y de amor al prójimo como a uno mismo.

Me coloco el tapabocas, porque te amo. Y cuando uno ama a las personas, hace lo necesario para no contagiarlas. Quisiera abrazar a las personas que amo, pero hago el sacrificio de mantener los dos metros de distancia social, porque realmente amo a las personas. Porque me he enterado que han muerto ancianos, que fueron visitados por sus hijos que no sabían que eran asintomáticos. Porque esta semana en televisión, escuche a Mónica decir que, hicieron una reunión familiar y ahora llora a sus dos hermanos que se contagiaron y se murieron. Cumplo la norma porque te amo.

Hay normas para todo, en vez de esquivar la norma; cumplo con las normas con la intención de expresar el amor a las personas, de concretar el amor en ese aspecto de la vida. Vacuno a los niños, como lo pide el esquema de vacunación, porque los amo y eso lo expreso estando atento a la salud de esos niños. Cumplo con el mandamiento de ir a misa los domingos, porque amo a Dios, y cuando uno ama a alguien lo visita, lo llama por teléfono, incluso si no hubiera una norma, sencillamente porque te amo.

De ahí la responsabilidad que tienen quienes hacen las normas, y las hacen cumplir: asegurarse de que esas normas y la forma de cumplirlas, sean justas, verdaderas expresiones del amor a Dios y a las personas. Tal vez desde ahí podamos mirar con benevolencia el esfuerzo que hacían los judíos por cumplir todos los mandamientos. Pero eso se vuelve un peso aplastante, si se vuelve un cumplir por cumplir; por eso hay que recuperar el sentido de toda norma: ser una forma concreta de expresar el amor a Dios y al prójimo en cada aspecto de la vida social y de las personas.

Pero hoy Jesús nos lleva a una mayor profundidad en el amor. Puedo amar a Dios, más allá de lo poquito que me pide una norma, puedo amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todo mi ser. Puedo amar al prójimo más allá de lo poquito que me pide una norma, puedo amar al prójimo como a mí mismo. Eso puede explicar la bondad de una persona hacia otra. La ley pide darte este poquito, yo te quiero dar más. Y la otra persona puede entender esa generosidad como un gesto de amor al prójimo y dar las gracias.

Y Jesús va aún más allá: escucharemos decir en el juicio final: que cada vez que hicimos sufrir a otra persona, que cada vez que explotamos al débil, fue al mismo Jesús al que crucificamos. En cambio, cada vez que dimos de comer al hambriento, cada vez que nos compadecimos de la miseria, del sufrimiento de las otras personas, fue al mismo Jesús a quien amamos.  

Por eso nos dice la primera carta de san Juan: si alguno dice yo amo a Dios, y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y nosotros hemos recibido este mandato: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

Desarrollo por San Pablo Multimedia